¿Humanos o posthumanos? ¿Podemos jugar a ser Dios?


Mons. Francesc Pardo i Artigas Hace unos meses asistí a la presentación del libro titulado: ¿Humanos o posthumanos? Singularidad tecnológica y mejoramiento humano.

Se trata de una obra de debate, realizada con la participación de 213 personas, coordinada por Albert Cortina y Miquel-Àngel Serra, a partir de un ágora digital del diario La Vanguardia.

La pregunta a partir de la cual se genera el debate es si la capacidad científica del mejoramiento humano pone en riesgo nuestra existencia como especie.

Desde aquel día la cuestión me ha hecho pensar —sobre todo al leer muchas de las 213 aportaciones, entre ellas las presentadas por expertos de casi todos los ámbitos: biólogos, médicos, físicos, químicos, filósofos, juristas, teólogos, también místicos…— porque plantea a dónde nos puede conducir el progreso tecnológico aplicado a las personas. Claro y sencillo, como dice uno de los comentarios: “¿Podemos jugar a ser Dios?”.

¿Por qué ofrezco esta breve información y reflexión? Porque pienso que como cristianos y “expertos en humanidad”, según el Concilio, hemos de estar mínimamente informados, intuir los retos que se nos plantean, formarnos en nuestra fe, no dejarnos deslumbrar fácilmente por todos los avances científicos que modifican substancialmente nuestra naturaleza humana, valorar moralmente si todo aquello que será posible modificar podrá realizarse de forma moral o ética…

Preocupa la alternativa que puedan plantear las grandes posibilidades de interacción de las ciencias con la persona, y que normalmente aparecen únicamente como experimentales: ¿aseguran los grandes valores de igualdad, libertad y fraternidad, que son prioritarios, o bien los reducirán? El transhumanismo quiere introducir artificialmente unas mejoras —genéticas, orgánicas, tecnológicas— en la persona humana con el objetivo de hacerla más feliz. Pero la mejora humana promovida por el transhumanismo comportaría, a larga plazo, la profunda modificación de los que somos, y nos convertiría en posthumanos. No se trata de sueños sino de posibilidades que se continúan experimentando.

Como se pregunta uno de los coordinadores del libro, ¿estamos preparados para la manipulación del patrimonio genético —objetivo prioritario de los transhumanistas— y seguir siendo humanos con nuestra dignidad? ¿Pensamos acaso que unos seres superdotado serán más felices? ¿Sería justo que unos cuantos, seguramente los más ricos, tuviesen acceso a mejoras para poder así someter a los otros? ¿Se trata de mejorar la salud de las personas, de eliminar algunas discapacidades, de sanar enfermedades, o de lo que se trata es de producir seres más fuertes, más rápidos y atléticos, más obedientes…? Los interrogantes se pueden multiplicar.

Los coordinadores plantean muchos interrogantes en la parte final del libro. Me atrevo sencillamente a constatar algunos criterios:

– No podemos renunciar a aquello que verdaderamente mejore la condición humana, pero que no suponga poner en peligro su inteligencia, su libertad, su autonomía, su espiritualidad y religiosidad, su finitud.

– No es lo mismo “humanizar de alguna manera” los robots que robotizar los seres humanos.

– Se debe impedir el control de las personas, sea ideológico, político o económico, y ahora también tecnológico y mental.

– El hombre no puede “jugar a ser Dios” en esta tierra.

– Las grandes religiones, como la nuestra, subrayan tanto la necesaria humildad del ser humano como su dignidad otorgada por Dios.

Einstein, en su autobiografía, escribió una famosa expresión: “La ciencia sin religión está coja. La religión sin la ciencia está ciega”. Y también: “Nosotros, los científicos, gritamos, como seres humanos a otros seres humanos: recordad siempre vuestra humanidad y olvidaos del resto”.

+ Francesc Pardo i Artigas

Obispo de Girona

imprimir

18 views
bookmark icon

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies